Al contrario de lo que piensa mucha gente y de lo que nos hacen creer los fabricantes de vehículos y medios de comunicación, el coche eléctrico NO es un invento de última generación. Los primeros que se crearon fueron eléctricos. En la década de 1830, el inventor escocés Robert Anderson construyó el primer vehículo totalmente eléctrico, sin embargo, el auge de la indústria del petróleo, la mejora de los motores de combustión interna en cuanto a la autonomía, potencia y velocidad respecto a los motores eléctricos de la época y la introducción de la cadena de montaje ideada por Henry Ford en 1908, abaratando los costes de fabricación, hicieron que se impusieran los motores de combustión interna provocando que los fabricantes de vehículos dejasen de investigar en la tecnología eléctrica.
Actualmente, con la escalada del precio del petróleo motivada por diferentes crisis internacionales y la disminución de las reservas de crudo en nuestro planeta, han propiciado la salida de nuevas alternativas para impulsar los vehículos con materias distintas a las del petróleo. Los motores impulsados por hidrógeno, gas natural o eléctricos están comenzando a labrar su futuro en el mundo del automóvil. Mientras se van desarrollando estas tecnologías, los vehículos híbridos se están abriendo camino en el mundo del motor. Básicamente, se trata de que el vehículo utiliza el motor eléctrico a velocidades menores, como pueden ser hasta 50km/h, o cuando el coche está parado en algún semáforo mientras que el motor de combustión interna, diésel o gasolina, se utiliza en el resto de situaciones. Con esta combinación se consigue ahorrar petroleo y se ayuda a cuidar el medio ambiente.
En el mercado ya existen vehículos que funcionan únicamente con energía eléctrica, sin embargo, no pueden ser utilizados como lo hacemos actualmente con los coches diesel o gasolina debido a que a penas existen estaciones de recarga de baterías y no podríamos completar un viaje largo. Las opciones actuales pasan por el uso urbano y recarga de la batería en el garage de nuestra propia casa (quien tenga casa, porque va a ser difícil subir el coche al piso).
Puesto que el interés de los vehículos eléctricos es cada vez más palpable, se están llegando a acuerdos entre las compañías eléctricas y fabricantes de vehículos para construir motores eléctricos e instalar puntos de recarga donde puedan reabastecerse las baterías. También comienzan proyectos alternativos a la recarga de nuestra propia batería, como el que están llevando a cabo la empresa californiana Project Better Place y el constructor de vehículos francés Renault. Se pretende sustituir la batería del vehículo y recargar la agotada en las estaciones de servicio de Project Better Place, siempre que el usuario tenga un contrato con ellos, tal y como lo hacemos con las compañías de telefonía móvil.
Los constructores punteros como Ranault, Opel, Toyota, BMW, Mercedes, Honda, etc. ya está ofreciendo o dando fechas de sus nuevos proyectos de vehículos eléctricos e híbridos. Así pués, parece ser que nos espera un futuro más verde que el actual en el sector automovilístico.
Escuchar el podcast del artículo
Ir a descargar
Artículos relacionados:
Reducir el consumo de petróleo
¿Hasta cuándo el límite de 120km/h?




